martes, 18 de marzo de 2008

Desaparecido en combate

Llevo unos cuantos días sin escribir, pero he tenido mis motivos.

- Primero, el jueves por la tarde, día en el que la familia tomaba vacaciones escolares, mis hijas cayeron enfermas. “Manda huevos” (esto no es mío, si no que fue pronunciado en el Congreso de los Diputados en algún momento de la sexta legislatura. Lo aviso por si hay derechos de autor) que se pongan malas el día que les dan las vacaciones. Pero bueno, afortunadamente la química está ahí y soluciona los problemas menores en un pispas.

- Por otro lado, el tema de la Biblia, removió mi conciencia lo que motivó que me dedicase al estudio de la Torá, del Talmud y del Código Penal para extraer savia vital (como indicaba Firebrand en su comentario, me he convertido en un exegeta), y así, después de dedicarle más de 10 minutos a todos ellos, entendí que la vida hay que vivirla al instante y abandone esos placeres mundanos, para aprovechar cada momento de mi existencia.

- El viernes, después de terminar a las tantas mi jornada laboral, cogí el coche y me fui a casa. “Hola Cariño ¿Qué tal el día?” – pregunté en mi inocencia. La respuesta en forma de exabruptos, no ha lugar en el blog. Así que os la resumo en pocas palabras“Estoy harta de estar en casa con las niñas malas e insoportables”

Y como el panorama tampoco pintaba de manera muy halagüeña, el sábado, en vista de que las molestias infantiles, habían remitido, nos fuimos a Córdoba.

¿Qué contaros del viaje? Os reconoceré una cosa. Soy el tipo de conductor que publicita BMW: ¿Te gusta conducir? A mi sí. Me encanta. Disfruto haciendo kilómetros. Sin embargo solo a alguien tan tonto como a mi se le ocurre coger la autovía de Andalucía un sábado víspera del Domingo de Ramos.

Salí de casa a las 10 y llegué a Córdoba a las tres, después de seguir en caravana (al menos no íbamos parados) a un BMW azul durante 135,6 km, y luego un Megane con un horrible color mostaza y tuneado, que aquello parecía más un coche de feria que un “viniculo” normal, otros 170 km, más o menos.

En la antigua capital del califato, nos dedicamos a trabajar adecentando la casa del abuelo de mi mujer, para volver en mayo. Lo bueno, es que en los intermedios cayeron salmorejos, gazpachos al ajo blanco, rabo de toro y flamenquines, entre otras exquisiteces.

Volvimos a Madrid el domingo, y esta tarde me voy a Fallas, para volver mañana.

Como veis, un no parar.

Por cierto, ya habréis visto que la entrada de hoy lleva título de película. Además es bastante apropiado. Después de la escapada a Vitoria, el sexo ha quedado desaparecido en combate. Parece mentira que después del gran mes de febrero (ya me conformo con poco y todo) hayamos vuelto a las andadas. Es decir, ayuno y abstinecia. ¿Será porque estamos en Semana Santa?

Hoy en la entrada musical, os quería poner lo último de Hooverphonic, pero desgraciadamente aún no está colgado en Youtube, así que me he decidido por una entrada doble de su primer albúm: Jackie Cane y Mad about you


5 comentarios:

Belén dijo...

Bueno, no pasa nada hijo mío, a veces nos liamos y liamos...

Besicos

Firebrand dijo...

En Argentina hay un dicho que puede emplearse en caso de abstinencia: "cigarrillo y mate..mate y cigarrillo". Pero, ¿hasta cuando? que el tabaco afecta los pulmones y el mate las tripas.
Haya paciencia.

tequila dijo...

a mi tambien me gusta conducir ...los atascos tienen su gracia,recuerdo las matriculas y pegatinas de algunos a los que estuve pegada por horas pero no me se la mia.
me quedo con ganas de comentar sobre la abstinencia pero.. como que no hay confianza, jeje
un saludo
me gusto la musica

CalidaSirena dijo...

Bueno a veces cuando uno anda de un lado para otro se siente como si estuviera haciendo una carrera, pero sin nadie a quien ganar, es así la vida familiar a veces. Y lo del ayuno??. Bueno esperemos que sea en semana santa solo, jajaja.
Un besito cálido

lágrimas de mar dijo...

no paras pero lo pasas bien, que es lo que cuenta

besos

lágrimas de mar