lunes, 8 de septiembre de 2008

Memorias de la sierra

"Yo tenía un cenador en mi proyecto de jardín. Era un cenador sencillo, metálico, negro como la noche. Me gustaba sentarme bajo su entoldado en las tórridas tardes de verano, y disfrutar del calor seco y de la brisa que venía de la sierra. La familia venía a casa a gorrear barbacoas o comidas sencillas, disfrutándolas mientras se cobijaban del sol bajo la agradable sombra que proporcionada el cenador. Yo tenía un cenador en la sierra." (Extracto del libro Memorias de la sierra de Ja Boticcarensen, Editorial Alea Jacta Est)

Pues lo dicho. Todo en pretérito imperfecto de indicativo del verbo Tener. El pasado viernes, una porción perdida del huracán Gustav se abatió sobre mi casa y tras una breve pero intensa batalla, derribó la estructura metálica, retorciéndola y haciendo que se fracturase de manera irreversible. Es verdad que el artefacto era de la señorita Pepis y que costó poco,
Sirva de ejemplo la foto que tome de recuerdo de lo que un día fue.
Lo vergonzante es que mientras se producía la titánica lucha entre los poderes de la naturaleza y los del hombre, yo me encontraba trabajando frente al ordenado,r escuchando ruido de hierros y tensiones de los mismos. Y en vez de asomarme a la ventana con curiosidad, pensaba "¿De donde vendrá ese ruido?", pero en vez de ser una persona racional, actué cual gañán y ni investigue. El resultado a la vista está.

En el fondo, lo que sucedió es que vino el lobo del cuento. Toc, toc ... llamó a la puerta mientras degustaba muslo de perro al aroma de la garrapata."¿Quien es?" -pregunté."Hola mi amor, soy yo. Tu lobo. Quiro tenerte cerca para verte mejor" - respondió. Como yo soy muy leido le contesté. "No, lobo malo. No te voy a dejar entrar, que lo que quieres es comernos". "¿¡Ah!?¿Conque no? Pues entonces soplaré y soplaré y tu casita de madera derribaré". Y dicho y hecho. Llenó sus pulmones de aire y sopló y sopló. Sin embargo, dado que la casa resistió, dijo "He dicho que soplaré y la derribaré. Como con la casa no puedo, lo haré con esta birria de cenador que tienes". Y de nuevo tomo aire y sopló y sopló, hasta que el cenador derribó. Y colorin colorado este cuento se ha acabado.

Postdata: Todo esta inventado y como muestra de mi escasa originalidad, al buscar el texto inicial de Memorias de África, encontré un par de blogs como mínimo que ya había tenido la misma idea que yo de usar la frase inicial. Me permito el lujo de ponerlos a continuación:

- Diario de un pesimista con buen humor

- El jardín de irina


8 comentarios:

Luna Carmesi dijo...

Mientras el lobo no te coma las cabritillas!!!!

:-P

Besicos!

CalidaSirena dijo...

Jajajajaja, me encanta tu originalidad, siempre me haces sonreir...
Me alegro de que ese lobo, no consiguiese al fin comer a mi boti, porque sino, que haría yo sin poder leerte??...ufff, no quiero ni imaginarmelo..
Gracias por tus palabras de cariño en mi blog y por tus felicitaciones...eres un solete..
Besos enormes de cariño

Belén dijo...

Si es que parece que no has leído los cuentos querido, y mira que tienes niñas eh...

Pero no sabes que el lobo viene y sopla y sopla hasta la casa derrumbar? pues hazlo de ladrillos!!!

Besicos sin aire, por si acaso

Sara dijo...

Es natural q las cosas buenas, como ese texto, se repitan.
Saludos.

Irina. dijo...

Gracias por pasarte por mi casita aunque no esté precisamente en África y ni siquiera tenga un cenador.

Me temo que vendré por aquí a menudo, el libro que lees tiene buena pinta. ¿Debo leer antes los otros dos?

Y nada de crisis de los cuarenta, mírate al espejo y repite cada mañana: "soy el mejor, soy el mejor". Pero no dejes que el espejo hable porque a un compañero de tabajo le respondió:
"mentiroso".

Un abrazo.

♥ Ma®iana Camandrelly ♥ dijo...

Buenas noches:

"Amerito de un soplo para emprender nuevas realidades y sentir que puedo siempre ir más allá de mi misma, en la autenticidad de un intervalo, invadida por la paz que refleja igual la alegría de siempre dar un paso más"

María dijo...

Boticcario desde luego que tus escritos tienen una originalidad impresionante jajaja, ¿y si te dijera que lo que más siento es no poderme pasar por tu blog tantas veces como quisiera?

Un verdadero placer leerte, de verdad que sí.

Un beso.

märia sanchez dijo...

puf!
creo que me enamoré de los cenadores la vigesimoquinta vez que vi "Sonrisas y lágrimas".
Actualmente, con mi quincuagesimonovena, no he cambiado de opinión.
Un minuto de silencio por tu cenador.