viernes, 18 de julio de 2008

Un puntito gigante

Era sólo un puntito en la lejanía, agigantado gracias a la tecnología y sin embargo ahí estaba yo como si lo tuviese justo enfrente. Aplaudiendo a rabiar, silbando como no me sale en la vida y bailando como nunca.

Él era un puntito el escenario. Yo uno de miles de puntos en el tercer anfiteatro arriba a su derecha.

El sonido era malo y, aun así, me sonaba a gloria.

La noche era calurosa. Por la fecha en la que estábamos. Por el calor que desprendíamos las 60.000 personas que aplaudíamos, que coreábamos cada estribillo, que nos agitábamos al menor gesto suyo.

Cuando entré no envidié a los que estaban a pie del escenario, después de haber aguantado Dios sabe cuanto tiempo. Aquello ya lo hice cuando me correspondió. Cuando vi a Whitney Houston con solo tres personas interponiéndose entre ella y yo. Y sin embargo, cuando salió a tocar. Cuando se acercó a los afortunados que portaban la pulsera amarilla fosforescente identificativa de su paciencia y del premio que les correspondía por ella, para darse un baño de masas, les envidié en lo más profundo

The river, me puso los pelos de punta. El video es de mala calidad, pero una de las voces de fondo es la mia (bueno muy, muy, muy de fondo :D)Ya la había cantado con él en otra ocasión. Promise Land maravillosa. No surrender me hizo vibrar. Cover me fue la caña. Siguieron otras canciones, algunas conocidas, otras no tanto (reconozco que sus últimos discos los he escuchado bastante poco). Pero cuando cantó mi favorita, la que siempre había deseado oír en vivo, casi me saltaron las lágrimas de emoción. La canté desde lo más hondo de mi corazón, identificandome con el amigo de Bobby Jean, el que le quiere llamar no para hacerle cambiar de opinión si no para desearle buena suerte, para decirle adiós como solo un amigo lo puede hacer.

Terminó con un clásico. Un tema universal que puso el estadio boca abajo. El Twist & Shout, sonó como si el mismísimo John saliese de la tumba para cantarlo a duo.

Ayer estuve en el concierto de Bruce Springsteen en Madrid. Él era el puntito en la lejania. El inmenso puntito en la distancia. El puntito que empequeñecía todo lo demás.


No quiero dejar pasar la oportunidad para agradecerle a Calidasirena el nuevo regalo que me ha hecho. Me llena de orgullo que hayas pensado en mi para regalarme el Premio al buen corazón. Estoy preparando una entrada al respecto

8 comentarios:

MABANA dijo...

Eso de ver y disfrutar en vivo a los artistas, a que es genial, verdad??...

Que envidia, fuiste a ver Bruce Springsteen....pero aclaro de la buena, que conste!!

Son momentos irrepetibles que jamas se olvidan...

felicidades...

tequila dijo...

qué envidia , que envidia!!!!
me alegro mucho por tí, es un histórico y le has visto!!
Disfrutar de un concierto en directo es otra cosa verdad?... sigue disfrutando de esa sonrisa que aún durará varios días.
Besos Boticcario

Luna Carmesi dijo...

Creo que la musica en directo deberia ser un derecho... Algo fuera de lo comun que comunica al artista con su publico!

Besos.

dintel dijo...

Huy, te he leído emocionado, me he emocionado ya también.

karen dijo...

Y se vale que ahora la que tenga un poco de envidia (sana) sea yo??

:-P

Saludos Boti-puntito...

LIA dijo...

A mí, Springsteen ni fú ni fa, pero los conciertos me encantan, no hay nada mejor para desfogar.

Un beso.

LIA

Sylvie dijo...

Felicidades por ese premio al buen corazón y por supuesto por haber disfrutado así de ese conciertazo...

Grandísimo el BOSS!!!

Besitos.

CalidaSirena dijo...

Se nota que has disfrutado como una niño en un parque de atracciones, jajajaja. Me encanta...buscaré ese video del concierto, para ver si te oigo de fondo, jajaja..
Me alegro que te haya gustado mi regalo, es con todo mi cariño, ya lo sabes..
Besos muy cálidos mi amigo Boti