martes, 8 de abril de 2008

Va a ser que es verdad

Como ya he contado en alguna ocasión, las horas lectivas de mi infancia transcurrieron entre las paredes de un colegio del Opus Dei. Sinceramente, tantos años allí dejaron cosas buenas y cosas malas. La religión, es verdad, se concebía de un modo talibán, pero en colaboración con mis padres también me enseñaron determinados valores morales que a día de hoy sigo a rajatabla.

Eso sí, en el tema del sexo .... es mejor no hablar. Ahí van unas perlas:

- Recuerdo que en el último año de colegio, es decir en COU, a un cura se le ocurrió decir que el preservativo no servía para prevenir el SIDA. No os imaginais como se puso mi padre (nada sospechoso de anticatolicismo, por cierto, pero con los pies en el suelo) cuando se lo dije. Falto poco para que fuese al colegion y coger al sacerdote de las orejas para que rectificase en público.

- En otra ocasión, creo recordar que con 15 años, D. Rogelio (si alguno suma 2+2=4 ya sabe a que colegio y curso iba) nos dijo que darse un beso con la boca era pecado. Decir eso en una clase de púberes adolescentes con las hormonas a flor de piel, aunque fuese en un colegio religioso, era exponerse a una discusión profunda que, por supuesto, tuvo lugar. El hombre (lo de buen lo omito) lo argumentó de la siguiente manera "¿Os besaríais con vuestra novia delante de vuestra madre?¿A que no? Eso es porque besarse es pecado". Recuerdo que mi prudencia me hizo aguantar las ganas de preguntar "Entonces, ir al water es pecado también ¿no?"

- Por último estaba el tema de la masturbación, que es a cuento del porqué de esta entrada.

Parece mentira, pero hasta los más liberales de la clase confesaban en público no masturbarse nunca, diciendo eso como si quien lo hiciese fuese peor que Hitler y Stalin juntos.

Entre los males que se asociaban al uso de la masturbación (que por cierto, durante muchos años se denominó "meneársela", sin que yo acertase a entender que era eso, dando pie a todo tipo de elucubraciones) estaban el de la calvicie, las espinillas y la ceguera.

Ahora tantos años después me pregunto si no serían ciertos.

Me explico. Como mis antiguos lectores de "otro día más sin sexo" (ya no hace falta que ponga el link ¿no?) sabrán, mi actividad onanista es infinitamente superior a la del sexo en pareja.

Tengo casi 40 años y todavía me salen espinillas, algunas de ellas dolorosas. La deforestación en la parte superior de mi cabeza es similar a la del Amazonas, que avanza de forma lenta pero inexorable. Y para colmo de males, soy miope.

Asi pues surge la gran pregunta ¿Estamos seguros de que la culpa no es del vicio solitario?

Jaajaajaa

Como colofón, me despido con el homenaje de Mika a Grace Kelly, que en aquellos años era mi ideal de mujer.

9 comentarios:

Belén dijo...

Me acuerdo de un amigo mío, que le tocó dar una clase de educación sexual en un colegio para chavales de 15 años... seguían pensando que te quedabas ciego! y no era un colegio de curas eh?

Y no fue hace tanto...

besicos

CalidaSirena dijo...

Te habia escrito un comentario y se debío borrar que faena.. Te decía que es una pena las cosas que nos meten en la cabeza de pequeños y lo mal que nos lo hacen pasar. Con lo bueno y placentero que es masturbarse y disfrutar de nuestro cuerpo, verdad?.
Y por cierto, te quería preguntar, me has dejado dos comentarios en el último post y el segundo comentario no lo entiendo, no sé si te has equivocado de blog o si no es así, por favor me lo explicas?. Gracias.
Un cálido beso boticcario

Marketa dijo...

A mí lo de la educación sexual es algo que siempre me vino grande. No entré tarde en el "juego" -18años, juxguen Vds.-pero desde luego mis conocimientos eran limitaditos. Aún recuerdo las revistas de quinceañeras -Superpop, Vale...- que corrían por mi clase leyendo mil consejos y trucos para que fulanito cayese en tus manos, para hacerle disfrutar como nunca, bla bla bla...

Total, que esta menda lerenda, a la edad de 15 años no sabía lo que era una paja, bueno, sí la del corral, la otra ni flores... cuando al cabo del tiempo me enteré, pensé... "menos mal que la ignorancia me hizo callar en aquella conversación"

(Me encanta Mika, ¡¡Genial!!)

Sylvie dijo...

Así salían los niños de esos colegios...virgensanta!!...qué manera de llenar el mundo de represión y falta de naturalidad...

aysss...qué poco me gustan los religiosos, las religiones y todos los que tengan que ver con cohartar la libertad!!!!!!!!

besitos.

Maria dijo...

Si yo te contara de mis monjitas... ¡ay! Menos mal que la "llamada de la jungla" nos hace ver lo que es patentemente obvio y deshechar esos dogmas, aun peleando con escondidos y remotos complejos de culpa, lo conseguimos. Ojalá ocurriera lo mismo con tantísimos otros dogmas sociales que todavía estan anclados y bien anclados y parece que seguirán así aun por mucho tiempo. Saludos.
PS// Ay! los calvetes y su alta tasa de testosterona ¡que "atracactivos" son!

Enredada dijo...

Hola!
Paso a visitarte y te digo.... me encantó tu blog!!!!
Espero tenerte seguido por el mío...
y... el premio es para vos también... porque cada uno que pasa deja una huella... vos dejaste la tuya en mi...y dejo mi huella en forma de premio en vos...lo traes????
Besos

tequila dijo...

me encanta tu sentido del humor.
un beso boticcario

dintel dijo...

Hay gente que confunde educar con manipular.

karen dijo...

Es perturbador el tipo de desinformación que aún existe sobre estos temas, y el daño que esta causa...

Cambiando de tema, es indiscutible la comicidad que tenés...

Risas de martes...