martes, 15 de abril de 2008

El huerto

Imitando el magnífico blog de Sylvie, que siempre muestra fotos, hoy voy a ilustrar esta entrada con alguna que otra imagen que servirá de ayuda al texto, porque ¿quién no recuerda cuando era niño y seguía las fotos en lugar de lo escrito, montándose, en ocasiones, una historia paralela? Es más, recuerdo reírme con Mortadelo y Filemón sin leerme los bocadillos.

Bueno, todo viene al caso de mi actividad hortofrutícola.

Cuando era un ser humano predominantemente urbanita, es decir animal del asfalto y del metro a hora punta, despreciaba todo lo que fuese verde y no se comiese. En mi primer año de universidad, en el que me quedé en casa en verano para “estudiar”, mi madre me encargó el cuidado de sus plantas (afortunadamente pocas) durante el mes de agosto. A la vuelta en septiembre la escabechina había sido total.

Sin embargo, cuando me vine a mi casa actual (ver foto) decidí que molaría eso de tener un pequeño huerto. Así que dicho y echo. Reservé un rincón inútil, y me puse a preparar la zona de cultivo.

Lo primero que aprendí, es que antes de ser casa, mi parcela servía de escombrera de todas las parcelas vecinas y de más allá. Es más, he descubierto (pero eso no se lo digáis a nadie, no sea que alguien decida invadirme legítimamente para garantizar la libertad de mis hamsters y perra, y de paso quedarse con mis materias primas), que los restos de obra se reproducen. ¿No os lo creéis verdad? Explicadme entonces, porque pese a que llevo limpiando el mismo área 5 años, todavía aparecen restos de ladrillos y de cerámicas entre la tierra. Os lo digo yo, reproducción asexuada.... Pero me desvío, vuelvo a la senda de esta entrada.

Este sábado, aprovechando las últimas lluvias en Madrid y que ya estamos a mediados de abril, hicimos la limpieza anual del huerto. ¡Y es que no escarmiento! Todos los años en octubre digo “tengo que comprar plástico y extenderlo en el huerto para que no haya malas hierbas en primavera”, e, indefectiblemente, todos los años tengo que tirarme un día con el azadón limpiando el terreno.

Ventajas: ejercicio físico al aire libre y gratuito.

Desventaja: una semana arrastrando las agujetas.

Una vez limpiado el huerto, quedó como veis en las fotos. Por cierto, los pedruscos que lo rodean han sido, todos ellos, extraídos del área a cosechar a lo largo de estos años.








Una vez listo, nos fuimos a por las plántulas. Primer error. En lugar de ir al tradicional vivero de al lado de casa, nos plantamos (jejeje) en un Fronda y en un Verdecora, donde compré dos o tres cosas a un precio superior al de mi vivero habitual como comprobé más tarde. Segundo

error, ¿Para que me desplazo 30 km a comprar cosas que tengo a solo 5, en más cantidad, variedad y a mejor precio? .... Ya lo decía el de Colón ....Busque, compare y si encuentra algo mejor ¡Cómprelo!

Bueno, al final entre una cosa y otra, compramos fresas, calabacines, pimientos, tomates y judías. Así como menta, tomillo y romero.

Siguiente paso. ¡A plantar! Dos horas, haciendo surcos, agujeros, poniendo las plántulas, tapando con tierra y sudando. El resultado.... el que veis a continuación. En primer plano las fresas, detrás el resto en el orden en el que antes mencioné.

Y por fin, la madre de todas la batallas. Cuando fui a regar todo lo plantado, recordé que con las heladas de este años, el grifo había reventado ....¡¡¡¡Arrrgggg!!!.

Imaginaos el “careto” (porque era un careto) de mi mujer. Mirada asesina. Voz gélida y glacial “¿Se te ha olvidado comprar el grifo? Pues ya puedes ir a comprar uno”.

Me voy corriendo a la ferretería, que al ser de pueblo, abre el sábado por la tarde. “Quiero un grifo de 3/4 (todos sabéis que como aparezcas en una ferretería sin tener hasta el más mínimo detalle de lo que necesitas estás vendido). Y el dependiente, viendo mi cara de “pringao”, me vende: un grifo normal (A), una especie de grifo (B) acoplado al grifo principal con dos salidas (B1) o con tres salidas (B2), para que pueda poner manguera por un lado y riego por goteo por otro o lo que quiera. Todo ello con una dispositivo (C) que permite que A copule con B, sin riesgo de fugas de agua (ummmm ...Entonces C es un preservativo ¿no?), aderezado con una cinta (D) que enrollada en A, evita que también se pierda agua (vamos, otro profiláctico), cosa que antes se hacía con asparto. Y de paso, como le dije para que quería todo, me vendió 50 litros de tierra vegetal (que ya tenia en casa) para que nutriese el suelo convenientemente.

Vuelvo a casa. Conecto A, B, C y D. Cavo hasta dar con la llave de paso del agua (que el genio del constructor soterró a metro y medio de profundidad), la abro y ....¡¡chas!!!.... lo que estaba roto no era el grifo, si no la pieza que une la tubería al grifo y que sujeta éste a la pared, y que no tengo ni idea de como se llama. Así que me quedo sin poder regar (lo de cómo he conseguido esa pieza es capítulo aparte).

Solución. Me fui al cuarto de baño, saqué la ducha por el ventanuco que tiene y lo regué todo así mientras mi esposa me llamaba “cutre” y se escondía para no verlo.

Todo sea para que en verano me haga unos buenos gazpachos y ensaladas, con productos de la huerta madrileña

¡¡Ah!! También tengo un peral y un melocotonero en fase de crecimiento. ¡Helos aquí!









Para despedirme, hoy me apetece escuchar These are the days, de 10.000 maniacs


7 comentarios:

Belén dijo...

Bueno hijo, no te amohínes... al menos sabes que tienes hortalizas frescas durante la temporada ;)

Besos

Sylvie dijo...

Gracias por la parte que me toca, hombre!!!...

En cuanto al huerto, lo veo algo jodido como sigas teniendo que salir con el grifo de la ducha...

Besitos.

Ps: espero funcione el esfuerzo, que no hay nada como comer lo que uno mismo cultiva!!

karen dijo...

Creo que me cansé de leerte, es que aún soy de predominancia urbanita, con escapadas eventuales hacia la vida rural...

Saludos...

Marketa dijo...

De buena gana te hubiera echado una mano. Me encantan esas actividades y yo también las practico, así que hubiera sido un toma y daca.
Por cierto, ¿qué variedad de tomates has puesto? Yo este año me he decidido por "muchamiel" espero que me salgan bien.

Lo del plástico para las malas hierbas es genial, pero si además lo riegas por debajo, no pueden quedarse semillas latentes, y por lo tanto germinarán, axfisiándose luego con el calor que provoca el plástico. Pruébalo.

Un saludo y ánimo con el huerto.

CalidaSirena dijo...

Realmente da mucho trabajo tener un huerto como es debído, me refiero a plantar, a regar...etc. Pero que maravilla cuando da su fruto el trabajo realizado. Aunque lo del riego, si que es importante que lo mires, sino te vas a deslomar a cubos, jajajaja.
Besitos muy cálidos

tequila dijo...

Reconozco que empecé a leer algo preocupada pues por mucho que he mirado la 1ª foto, veo los ratones, el jardín.. todo menos tu casa. Será que la tapa la flecha?
pero luego ... me he metido y me tienes que ver como tonta mirando los surcos del huerto toda sonriente cómo si los hubiera sudao yo.
tu mujer es de las mias, dala dos besos jeje

Un beso Boticcario.

Pasion_intima dijo...

jejejj interesante tu post me ha gustado mucho, lo de tu huerto, que tengas feliz recogida ...de hortalizas

Besitos de juevesss yaa